Medicina y Salud

Pulsera microcontroladora de pulso cardíaco.

  • Categoría: Pandilla Juvenil (1ro. 2do. y 3ro. de nivel Secundaria)
  • Área de participación: Medicina y Salud
  • Asesor: MARISA CALLE MONROY
  • Equipo [ ]: Alexia González Sánchez(Tikal) , Thania Jaqueline Del Razo López(Tikal) , Victor Hugo Flores Coreño(Tikal)

Resumen

Pregunta de Investigación

¿Cómo diseñar una pulsera microcontroladora de pulso cardíaco?

Planteamiento del Problema

Uno de las principales confusiones sobre el ritmo cardiaco y la hipertensión arterial. Es que el ritmo cardiaco es el que mide los latidos del corazón que son 60-100 latidos por minuto cuando el cuerpo está en reposo.

La hipertensión arterial es considerada una enfermedad, provocada por complicaciones con daño progresivo al corazón al nivel de los vasos sanguíneos, por lo tanto la pulsera como su nombre lo indica lo dice microcontroladora de pulso cardiaco va a prevenir los altos niveles del pulso cardiaco, al realizar alguna actividad física se eleva hasta 220 latidos por minuto menos la edad de la persona.

La función de la pulsera es que alertara al usuario cuando tenga el desequilibrio del ritmo cardiaco.

Una de las funciones más importantes es que puede medir la pulsación cardiaca y mostrar cómo van las pulsaciones del usuario en la computadora y ver si su presión es estable o tiene alguna enfermedad cardiaca.

Antecedentes

¿Qué son los signos vitales?

Los signos vitales son mediciones de las funciones más básicas del cuerpo. Los cuatro signos vitales principales que monitorizan de forma rutinaria los profesionales médicos y proveedores de atención médica son los siguientes:

  • la temperatura corporal;
  • el pulso;
  • la frecuencia respiratoria (ritmo respiratorio);
  • la presión arterial (si bien no se considera a la presión arterial como un signo vital, por lo general se la controla junto con los signos vitales).

Los signos vitales son útiles para detectar o monitorizar problemas de salud. Los signos vitales se pueden medir en un instituto médico, en casa, durante una emergencia médica o en cualquier otro lugar.

¿Qué es la temperatura corporal?

La temperatura normal del cuerpo varía según el sexo, la actividad reciente, el consumo de alimentos y líquidos, la hora del día y, en las mujeres, la etapa del ciclo menstrual. La temperatura corporal normal puede variar entre 97.8 °F (Fahrenheit) equivalentes a 36.5 °C (Celsius) y 99 °F equivalentes a 37.2 °C en un adulto sano. La temperatura corporal de una persona puede medirse de cualquiera de las siguientes maneras:

  • En la boca. La temperatura se puede tomar en la boca con un termómetro clásico o con un termómetro digital que utiliza una sonda electrónica para medir la temperatura corporal.
  • En el recto. La temperatura que se toma por vía rectal (con un termómetro de vidrio o digital) tiende a ser entre 0,5 y 0,7 °F más alta que cuando se toma por vía oral.
  • En la axila. Se puede tomar la temperatura debajo del brazo con un termómetro de vidrio o digital. La temperatura que se toma en esta zona suele ser entre 0,3 y 0.4 °F más baja que la que se toma por vía oral.
  • En la oreja. Un termómetro especial puede medir rápidamente la temperatura del tímpano para reflejar la temperatura central del cuerpo (la temperatura de los órganos internos).
  • En la piel. Un termómetro especial puede medir rápidamente la temperatura de la piel de la frente.

Cuando la temperatura es anormal puede producirse por la fiebre (temperatura alta) o por la hipotermia (baja temperatura). Se entiende como fiebre cuando la temperatura corporal se eleva por sobre un grado de la temperatura normal de 98,6 °F, según la Academia Estadounidense de Médicos de Familia (American Academy of Family Physicians). La hipotermia se define como un descenso de la temperatura corporal por debajo de 95 °F.

Sobre los termómetros de vidrio que contienen mercurio

Según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, el mercurio es una sustancia tóxica que representa una tanto amenaza para la salud de los seres humanos como para el medio ambiente. Dado que pueden romperse, los termómetros de vidrio que contienen mercurio deben dejar de usarse y desecharse apropiadamente siguiendo las leyes locales, estatales y federales. Contáctese con el departamento de salud, la autoridad de desecho de residuos o el departamento de bomberos de su localidad para obtener información sobre cómo desechar debidamente su termómetro de mercurio.

¿Qué es el pulso?

El pulso es una medición de la frecuencia cardíaca, es decir, la cantidad de veces que el corazón late por minuto. A medida que el corazón impulsa la sangre a través de las arterias, las arterias se expanden y se contraen con el flujo sanguíneo. Al tomar el pulso no solo se mide la frecuencia cardíaca, sino que también puede indicar:

  • El ritmo cardíaco
  • La fuerza del pulso

El pulso normal de los adultos sanos oscila entre los 60 y 100 latidos por minuto. El pulso puede fluctuar y aumentar con el ejercicio, las enfermedades, las lesiones y las emociones. Las mujeres mayores de 12 años, en general, tienden a tener el pulso más rápido que los hombres. Los deportistas, como los corredores, que practican mucho ejercicio cardiovascular, pueden tener frecuencias cardíacas de hasta 40 latidos por minuto sin presentar problemas de ningún tipo.

Cómo tomarse el pulso

Cuando el corazón impulsa la sangre a través de las arterias, notará sus latidos presionando con firmeza en las arterias, que se encuentran cerca de la superficie de la piel en ciertos lugares del cuerpo. El pulso se puede sentir en la parte lateral del cuello, en la parte interior del codo o en la muñeca. Para la mayoría de las personas lo más sencillo es tomarse el pulso en la muñeca. Si utiliza la parte inferior del cuello, asegúrese de no presionar demasiado y nunca presione sobre ambos lados del cuello al mismo tiempo para no bloquear el flujo de sangre al cerebro. Cuando se tome el pulso:

  • con las yemas de los dedos índice y medio, presione suavemente pero con firmeza sobre las arterias hasta que sienta el pulso;
  • comience a contar las pulsaciones cuando el segundero del reloj marque las 12;
  • cuente el pulso durante 60 segundos (o durante 15 segundos y después multiplíquelo por cuatro para calcular los latidos por minuto);
  • al contar, no mire el reloj continuamente, más bien concéntrese en las pulsaciones;
  • si no está seguro de los resultados, pídale a otra persona que cuente por usted.

Si su médico le indicó que se controle el pulso y tiene dificultades para hallarlo, consulte a su médico o enfermera para obtener indicaciones adicionales.

¿Qué es la frecuencia respiratoria?

La frecuencia respiratoria es la cantidad de respiraciones que una persona hace por minuto. La frecuencia se mide por lo general cuando una persona está en reposo y consiste simplemente en contar la cantidad de respiraciones durante un minuto cada vez que se eleva el pecho. La frecuencia respiratoria puede aumentar con la fiebre, las enfermedades y otras afecciones médicas. Cuando se miden las respiraciones, es importante tener en cuenta también si la persona tiene dificultades para respirar.

La frecuencia respiratoria normal de un adulto que esté en reposo oscila entre 12 y 16 respiraciones por minuto.

¿Qué es la presión arterial?

La presión arterial, medida con un tensiómetro y un estetoscopio por una enfermera u otro proveedor de atención médica, es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Cada vez que el corazón late, bombea sangre hacia las arterias, lo que produce una presión sanguínea más alta cuando el corazón se contrae. No puede tomarse su propia presión arterial a menos que utilice un tensiómetro electrónico. Los tensiómetros electrónicos también pueden medir el ritmo cardíaco o el pulso.

Cuando se mide la presión arterial se registran dos números. El número más elevado, la presión sistólica, es la presión dentro de la arteria cuando el corazón se contrae y bombea sangre a través del cuerpo; mientras que el número más bajo, la presión diastólica, es la presión dentro de la arteria cuando el corazón está en reposo y llenándose con sangre. Tanto la presión sistólica como la diastólica se registran en “mm de Hg” (milímetros de mercurio). Este registro representa cuán alto la presión sanguínea eleva la columna de mercurio en un tensiómetro antiguo (como el manómetro o el esfigmomanómetro de mercurio). Hoy en día, es más probable que el consultorio de su médico esté equipado con un simple tensiómetro para esta medición.

La presión arterial elevada, o hipertensión, aumenta directamente el riesgo de enfermedades coronarias (ataques cardíacos) y derrames cerebrales (ataques cerebrovasculares). Con la presión arterial elevada, las arterias pueden tener una mayor resistencia contra el flujo sanguíneo, lo que obliga al corazón a bombear con mayor fuerza.

De acuerdo con el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (“NHLBI”, por sus siglas en inglés) de los Institutos Nacionales de la Salud, la hipertensión en adultos se define de la siguiente manera:

  • Presión sistólica de 140 mm Hg o más.
  • Presión diastólica de 90 mm Hg o más.

Una actualización del 2003 de las pautas del NHLBI en cuanto a hipertensión, añadió una nueva categoría de presión sanguínea denominada prehipertensión.

  • Presión sistólica de 120 mm Hg a 139 mm Hg.
  • Presión diastólica de 80 mm Hg a 89 mm Hg.

Las pautas del NHLBI ahora definen a la presión sanguínea normal de la siguiente manera:

  • Presión sistólica de menos de 120 mm Hg.
  • Presión diastólica de menos de 80 mm Hg.

Estos números deben usarse únicamente como guía. Una única medición elevada de presión sanguínea no necesariamente indica un problema. Su médico deseará ver varias mediciones de presión sanguínea durante varios días o semanas para poder llegar a un diagnóstico de hipertensión (presión sanguínea alta) e iniciar un tratamiento. Una persona que habitualmente presenta una presión sanguínea inferior a la normal puede considerarse hipertensa con mediciones de presión de menos de 140/190.

¿Por qué debería controlar mi presión sanguínea en casa?

En el caso de las personas con hipertensión, el control en casa permite al médico supervisar la cantidad de cambios en la presión arterial durante el día y con el paso de los días. Esto también puede ayudar al médico a determinar el grado de eficacia de su medicamento para la presión arterial.

¿Qué equipo especial necesito para medirme la presión arterial?

Puede utilizar tanto un tensiómetro aneroide, que tiene un medidor con una aguja que indica la presión, como un tensiómetro digital, en la lectura de la presión se muestra en una pantalla pequeña.

Sobre el tensiómetro aneroide

Un tensiómetro aneroide es más económico que uno digital. El brazalete se infla a mano apretando una pera de goma. Algunas unidades incluso tienen una característica especial para que facilita la colocación del brazalete con una mano. Sin embargo, la unidad puede dañarse fácilmente y volverse menos exacta. Dado que la persona que lo utiliza debe escuchar los latidos del corazón con el estetoscopio, puede no ser apropiado para personas con impedimentos auditivos.

Sobre el tensiómetro digital

El tensiómetro digital es automático, con mediciones que aparecen en una pantalla pequeña. Dado que es fácil de leer, este es el dispositivo de medición de la presión arterial más utilizado. También es más fácil de usar que el aneroide y, puesto que no hay necesidad de escuchar los latidos del corazón a través del estetoscopio, es una buena opción para los pacientes con problemas de audición. Una desventaja es que los movimientos del cuerpo o los latidos irregulares pueden variar la exactitud. Estas unidades también son más caras que los tensiómetros aneroides.

Sobre los tensiómetros para dedos y para muñeca

Las pruebas han demostrado que los dispositivos de presión arterial para los dedos o muñecas no son tan precisos como otros tipos de dispositivos. Además, son más caros.

Antes de medirse la presión arterial:

  • descanse durante tres a cinco minutos sin hablar antes de tomarse la presión;
  • siéntese en una silla cómoda, con la espalda apoyada y sin cruzar las piernas ni los tobillos;
  • sin moverse, apoye su brazo sobre una mesa o superficie dura que se encuentre a la altura de su corazón;
  • envuelva el brazalete suave y cómodamente alrededor de la parte superior de su brazo. El brazalete debe tener el tamaño necesario para ajustarse suavemente pero dejando suficiente espacio para que un dedo se deslice debajo de este;
  • asegúrese de que el borde inferior del brazalete se encuentre al menos una pulgada por encima del pliegue del codo.

También es importante, cuando se toma la presión arterial, que anote la fecha y la hora a la que se está tomando la presión, la presión sistólica y la presión diastólica. Esta información es importante para su médico. Pídale a su médico u otro proveedor de atención médica que le enseñe cómo usar el tensiómetro en forma correcta. Realice un control rutinario de la exactitud del tensiómetro llevándolo al consultorio de su médico. También es importante asegurarse de que los tubos no estén torcidos cuando lo guarde y aléjelo del calor para evitar grietas y fugas.

La utilización correcta tensiómetro le ayudará a usted y a su médico a controlar su presión arterial.

¿Qué es lo que debemos identificar?
Existen dos elementos claves que tenemos que identificar: la regularidad y la frecuencia
El pulso normal es regular es decir, los latidos son ordenados a una frecuencia estable. La frecuencia normal en reposo es de aproximadamente70 latidos por minuto.

¿Qué es el pulso?
Es el “golpe”, pulsación y expansión de las arterias, que se produce por el paso de la sangre cada vez que es bombeada por el corazón en cada latido.

¿Dónde tomarse las pulsaciones?
Tenemos básicamente dos sitios, uno en el cuello “pulso carotideo” y otro en la muñeca “pulso radial”. Realmente se puede tomar en cualquier sitio donde una arteria pueda ser presionada sobre un hueso o un músculo. En el deporte se usan estas dos formas por su sencillez y su facilidad de palpación. Las pulsaciones en el cuello son mucho más fáciles de notar ya que la arteria es más grande, normalmente es la mejor zona para que los deportistas controlen su frecuencia cardíaca.

Tomarse el pulso en el cuello (pulso carotideo)
Las carótidas son arterias que van por los dos lados del cuello, por lo que con dos dedos, el índice y el medio, presionas ligeramente en uno de los lados del cuello. Es decir que, desde la “nuez de Adán” deslizamos lateralmente los dedos índice y medio hacia fuera, hasta el surco limitado por la tráquea y los músculos laterales del cuello hasta notar las pulsaciones. Lo normal para un diestro es usar los dedos de la mano derecha y, tomarse las pulsaciones en el lado izquierdo del cuello.

Tomarse el pulso en la muñeca (pulso radial)
Con los dedos índices y medio o también anular y presionas ligeramente en la muñeca casi en el inicio de la mano cerca del dedo pulgar hasta notar las pulsaciones. La zona es inmediatamente arriba de la base del pulgar. Al ser la arteria más pequeña que la que pasa por el cuello es más difícil contar las pulsaciones.

Cuánto tiempo tengo que contar las pulsaciones
El tiempo exacto es un minuto, ya que las pulsaciones se miden en minutos. Cuando no tenemos prisa lo normal es un minuto o tomarte las pulsaciones en treinta (30) segundos y luego multiplicar por dos para conocer las que tenés en un minuto. Lo ideal es usar un reloj con segundero o un reloj digital con cronómetro para conocer a tiempo real nuestras pulsaciones.
Conocer tu pulso y aprender a tomarlo es ser un corazón responsable. Puede proporcionar información importante acerca  de tu salud. Frente a cualquier anomalía debes consultar al médico en forma oportuna.
El pulso normal de un adulto es REGULAR y su frecuencia es de aproximadamente 70 latidos por minuto en reposo. Existen razones que hacen que este valor se vea normalmente alterado, como ser las emociones y estado físico.
Consulta al médico si tenéis un pulso IRREGULAR o si tu frecuencia es menor a 40 o mayor a 120  latidos por minuto  en forma persistente.

Un ritmo cardiaco en aumento no necesariamente causa que su presión sanguínea aumente al mismo paso.

Hay mucha confusión acerca de las lecturas de la presión sanguínea y del ritmo cardiaco, principalmente porque las dos se toman simultáneamente por la mayoría de los médicos y por los aparatos de auto-monitoreo que la gente usa en su casa.

Cualquier confusión entre las dos lecturas generalmente se aclara entre los pacientes que tienen que monitorearse la presión con regularidad, dice Curtis Hamburg, M.D., FACC, cardiólogo del Miami Cardiac & Vascular Institute y miembro de Baptist Health Quality Network. Estos pacientes usualmente toman medicamentos para controlar la presión o tienen otros factores de riesgo para las enfermedades cardiacas.

“La mayoría de las personas que comienzan a medirse la presión entienden que la presión sanguínea y el ritmo cardiaco no se correlacionan”, dijo el Dr. Hamburg. “Los medicamentos para la hipertensión (la presión alta) pueden disminuir o aumentar el ritmo cardiaco. Es por eso que le pedimos a algunos pacientes que le den seguimiento a las dos lecturas a través del día”.

¿Qué exactamente es la presión sanguínea?
La presión sanguínea, generalmente dos números, mide la fuerza que ejerce el corazón contra las paredes de las arterias cuando bombea la sangre a través del cuerpo. La presión sistólica (el número más alto) mide la presión a medida que late el corazón y fuerza la sangre dentro de las arterias. La presión diastólica (el número más bajo) mide la presión a medida que el corazón se relaja entre latidos. La elasticidad de los vasos sanguíneos ayuda a determinar este número. Una lectura de 120/80 mm Hg (milímetros de mercurio) es considerada normal.

El ritmo cardiaco, un solo número, indica el número de latidos del corazón por minuto. Las frecuencias cardiacas de los adultos en reposo pueden variar entre 60 y 100 latidos por minuto. Los individuos saludables que hacen ejercicios con regularidad generalmente tienen el ritmo cardiaco más bajo en reposo.

El cuerpo tiende a controlarse la presión sanguínea
Cuando usted está nervioso o fatigado – por ejemplo después de hacer ejercicios o de subir escaleras – es probable que su ritmo cardiaco aumente rápidamente. Pero su cuerpo tiende a compensar, evitando que la presión aumente al mismo paso – a menos que usted necesite un medicamento para bajarle la presión.

Los vasos sanguíneos saludables se agrandan (se dilatan) para mantener la presión sanguínea bajo control. Este es el caso en las personas relativamente saludables, dijo el Dr. Hamburg, quien es Director Médico del Laboratorio de Ecografía del Miami Cardiac & Vascular Institute at Baptist Hospital Miami.

Pero la respuesta del cuerpo al esfuerzo excesivo varía en todas las personas, dependiendo de la edad y de la salud del corazón.

“Es una respuesta tan individual”, dijo el Dr. Hamburg. “No podemos mirar el ritmo cardiaco y poder saber lo que está sucediendo con la presión sanguínea en la mayoría de las personas”.

Las pruebas de esfuerzo
Los cardiólogos ordenan “pruebas de esfuerzo” para determinar la cantidad de esfuerzo y la demanda de oxígeno que su corazón puede manejar antes de desarrollar un ritmo anormal o la evidencia de isquemia (flujo de sangre insuficiente al músculo del corazón). La prueba más común es en una estera o cinta para caminar.

Las pruebas ayudan a determinar la efectividad de los tratamientos para mejorar el flujo de sangre dentro de los vasos sanguíneos en personas con enfermedades de las arterias coronarias. Tanto la presión sanguínea como el ritmo cardiaco son monitoreados muy de cerca.

“Medimos la cantidad de oxígeno que exige el cuerpo y que afecta tanto el ritmo cardiaco como la presión sanguínea, pero no de la misma manera”, dijo el Dr. Hamburg.

Factores Vitales
Estos son los factores importantes que debe saber acerca de la presión sanguínea y el ritmo del corazón según la Asociación Americana del Corazón:

  • La frecuencia del pulso no indica una presión sanguínea alta o baja. Para personas con hipertensión, no hay sustituto para medirse la presión sanguínea.
  • Aunque su corazón late más veces por minuto después de hacer ejercicios o de fatigarse, los vasos sanguíneos saludables se dilatan para permitir que más sangre fluya con más facilidad.
  • Tomarse el pulso puede medir su actividad cardiovascular y su consumo de oxígeno pero no es un sustituto para medirse la presión.

La hipertensión arterial, el término médico para la presión arterial alta, es conocida como «la muerte silenciosa». Casi 80 millones de estadounidenses (un 33% de la población) sufre presión arterial alta; unos 16 millones de personas ni siquiera saben que tienen esta enfermedad. Sin tratamiento, la presión arterial alta aumenta apreciablemente el riesgo de un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular (o ataque cerebral).

El corazón bombea sangre a través de una red de arterias, venas y capilares. La sangre en movimiento empuja contra las paredes de las arterias y esta fuerza se mide como presión arterial.

La presión arterial alta es ocasionada por un estrechamiento de unas arterias muy pequeñas denominadas «arteriolas» que regulan el flujo sanguíneo en el organismo. A medida que estas arteriolas se estrechan (o contraen), el corazón tiene que esforzarse más por bombear la sangre a través de un espacio más reducido, y la presión dentro de los vasos sanguíneos aumenta.

La hipertensión puede afectar a la salud de cuatro maneras principales:

  • Endurecimiento de las arterias. La presión en el interior de las arterias puede causar engrosamiento de los músculos que recubren la pared arterial y estrechamiento de las arterias. Si un coágulo de sangre obstruye el flujo sanguíneo al corazón o al cerebro, puede producir un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular.
  • Agrandamiento del corazón. La presión arterial alta hace trabajar más al corazón. Al igual que cualquier otro músculo del cuerpo que se someta a exceso de ejercicio, el corazón aumenta de tamaño para poder realizar el trabajo adicional. Cuanto más grande sea el corazón, más sangre rica en oxígeno necesitará, pero menos podrá mantener una circulación adecuada. A consecuencia de esta situación, la persona afectada se sentirá débil y cansada, y no podrá hacer ejercicio ni realizar actividades físicas. Sin tratamiento, la insuficiencia cardíaca seguirá empeorando.
  • Daño renal. La presión arterial alta prolongada puede lesionar los riñones si el riego sanguíneo de estos órganos se ve afectado.
  • Daño ocular. En los diabéticos, la hipertensión puede generar rupturas en los pequeños capilares de la retina del ojo, ocasionando derrames. Este problema se denomina «retinopatía» y puede causar ceguera.

¿Qué factores causan hipertensión?

Alrededor del 90 al 95 por ciento de todos los casos de presión arterial alta constituyen lo que se denomina hipertensión primaria o esencial. Esto significa que se desconoce la verdadera causa de la presión arterial alta, pero existen diversos factores relacionados con la enfermedad. El riesgo de sufrir de hipertensión es mayor si la persona:

  • Tiene antecedentes familiares de hipertensión.
  • Es afroamericana. Los afroamericanos tienen una mayor incidencia de hipertensión arterial que los blancos, y la enfermedad suele aparecer a menor edad y ser más grave.
  • Es hombre. En las mujeres el riesgo es mayor después de los 55 años.
  • Tiene más de 60 años. Los vasos sanguíneos se debilitan con los años y pierden su elasticidad.
  • Se enfrenta a niveles altos de estrés. Según algunos estudios, el estrés, la ira, la hostilidad y otras características de la personalidad contribuyen a la hipertensión, pero los resultados no han sido siempre uniformes.
  • Sufre de sobrepeso u obesidad.
  • Usa productos de tabaco. El cigarrillo daña los vasos sanguíneos.
  • Usa anticonceptivos orales. Las mujeres que fuman y usan anticonceptivos orales aumentan considerablemente su riesgo.
  • Lleva una alimentación alta en grasas saturadas.
  • Lleva una alimentación alta en sodio (sal).
  • Bebe más de una cantidad moderada de alcohol. Según los expertos, el consumo moderado es un promedio de una o dos bebidas por día para los hombres y de una bebida por día para las mujeres. Una bebida se define como 1,5 onzas líquidas (44 ml) de bebidas espirituosas de una graduación alcohólica de 40° (80 proof), 1 onza líquida (30 ml) de bebidas espirituosas de una graduación alcohólica de 50° (100 proof), 4 onzas líquidas (118 ml) de vino o 12 onzas líquidas (355 ml) de cerveza.
  • Es físicamente inactiva.
  • Es diabética.

Los investigadores han descubierto además un gen que parece asociarse con la presión arterial alta. Si usted porta este gen, tiene más probabilidades de sufrir presión arterial alta, de modo que le conviene tomarse la presión con frecuencia y eliminar la mayor cantidad posible de los demás factores de riesgo que tenga.

El 5 a 10 por ciento restante de los pacientes con presión arterial alta sufren de lo que se denomina hipertensión secundaria. Esto significa que la presión arterial alta es causada por otra enfermedad o afección. Muchos casos de hipertensión secundaria son ocasionados por trastornos renales. Los siguientes son otros factores que pueden causar hipertensión secundaria:

  • Alteraciones de las glándulas paratiroides.
  • Acromegalia, que es cuando la glándula pituitaria produce un exceso de hormona del crecimiento.
  • Tumores en las glándulas suprarrenales o pituitarias.
  • Reacciones a medicamentos recetados para otros problemas médicos.
  • Embarazo.

¿Cuáles son los síntomas de hipertensión?

La mayoría de las personas que sufren de hipertensión no presentan síntomas. En algunos casos, pueden sentirse palpitaciones en la cabeza o el pecho, mareos y otros síntomas físicos. Cuando no hay síntomas de advertencia, la enfermedad puede pasar desapercibida durante muchos años.

¿Cómo se diagnostica la hipertensión?

Para saber si se sufre de hipertensión es necesario consultar al médico. Debe realizarse un examen médico general que incluya una evaluación de los antecedentes familiares. El médico tomará varias lecturas de presión arterial por medio de un instrumento denominado «esfigmomanómetro» y realizará algunos estudios de rutina.

El médico también puede utilizar un aparato denominado «oftalmoscopio» para examinar los vasos sanguíneos de los ojos y determinar si ha habido algún engrosamiento, estrechamiento o ruptura, lo cual puede ser un indicio de presión arterial alta. Empleará además un estetoscopio para escuchar el sonido del corazón y del flujo sanguíneo por las arterias. En algunos casos puede ser necesario realizar una radiografía de tórax y un electrocardiograma.

Lecturas de presión arterial

Las lecturas de presión arterial miden las dos partes de la presión: la presión sistólica y la presión diastólica. La presión sistólica es la fuerza del flujo sanguíneo por una arteria al latir el corazón. La presión diastólica es la fuerza del flujo sanguíneo dentro de los vasos sanguíneos cuando el corazón descansa entre un latido y otro.

Una lectura de presión arterial mide tanto la fuerza sistólica como la diastólica, anotándose la sistólica en primer lugar. Las cifras indican la presión en unidades de milímetros de mercurio (mm Hg), es decir, la altura a la cual la presión dentro de las arterias podría elevar una columna de mercurio. Por ejemplo, una lectura de 120/80 mm Hg significa que la presión sistólica es de 120 mm Hg y la diastólica es de 80 mm Hg.

La mayoría de los médicos no hacen un diagnóstico definitivo de hipertensión hasta no haber medido la presión arterial varias veces (un mínimo de 2 lecturas en 3 días diferentes). Algunos médicos les piden a sus pacientes que utilicen un aparato portátil que mide la presión arterial durante varios días seguidos. Este aparato puede ayudar al médico a determinar si un paciente sufre verdaderamente de hipertensión o solo de lo que se denomina «hipertensión de consultorio». La hipertensión de consultorio es aquella en la que la presión arterial del paciente se eleva durante la consulta médica, probablemente a causa de ansiedad y estrés.

¿Con qué frecuencia debe controlarse la presión arterial?

Los adultos deben controlarse la presión arterial por lo menos una vez por año. Muchos supermercados y farmacias ofrecen dispositivos automáticos que los clientes pueden utilizar gratuitamente cuando quieran. Sin embargo, debe tenerse presente que estos dispositivos pueden no brindar una lectura precisa.

Las farmacias, tiendas y otros locales venden monitores para medirse la presión arterial en el hogar. Sin embargo, estos dispositivos tampoco miden siempre con precisión. La lectura obtenida con el monitor personal debe compararse siempre con aquella obtenida con el aparato del médico, para asegurar que sean iguales. Recuerde que toda cifra superior a la normal es motivo de consultar al médico, quien podrá hablar con usted sobre el mejor plan de acción.

¿Qué cifra es demasiado elevada?

Según las nuevas pautas publicadas por el Instituto Nacional de los Pulmones, el Corazón y la Sangre de los Estados Unidos (NHLBI) en el año 2003, una lectura inferior a 120/80 mm Hg ahora se considera presión arterial normal. Una presión arterial de entre 120/80 y 139/89 (que antes se consideraba normal) ahora se clasifica dentro de una categoría denominada “prehipertensión”. Según el NHLBI, aproximadamente 45 millones de estadounidenses estarían comprendidos en esta categoría, lo cual significa que tienen el doble de riesgo de sufrir presión arterial alta en el futuro.

Objetivo

Diseñar una pulsera microcontroladora que alerta los altos niveles del pulso cardíaco.

Justificación

La frecuencia cardiaca varia, tenemos una frecuencia cardiaca en reposo, como su nombre lo indica, es el ritmo al cual el corazón late cuando estamos relajados.

La frecuencia cardiaca se incrementa con el esfuerzo, con el objetivo de proveer de más oxígeno y energía para la actividad que se esté desempeñando.

La frecuencia cardiaca es el número de veces que el corazón late por minuto.

Aumenta notablemente en respuesta a la adrenalina cuando una persona está asustada o sorprendida.

Tomar el pulso de una persona se considera como medir directamente su frecuencia cardiaca.

El pulso se puede medir presionando suavemente dos dedos en la muñeca de una persona.

Un pulso menos fuerte también puede sentirse detrás de las rodillas, en la parte superior de la cara interna del pie.

La frecuencia cardiaca normal de un adulto en reposo es entre 60-100 latidos por minuto.

Algunos atletas expertos pueden experimentar un descenso de su frecuencia cardiaca en reposo, siendo esta inferior a 60 latidos por minuto.

La taquicardia se refiere al incremento de la frecuencia, cardiaca estando en reposo, más de 100 latidos por minuto.

La bradicardia se refiere a un ritmo cardiaco lento, normalmente inferior a 60 latidos por minuto.

De acuerdo con la American Heart Assoiation la frecuencia cardiaca durante el ejercicio es alrededor de 220 menos (-) la edad de la persona.

Cuando el corazón bombea sangre a las arterias, crea un pulso que puede sentirse en las arterias cercanas a la piel. Es por eso que queremos diseñar una pulsera microcontroladora para poder alertar los latos niveles de pulso cardiaco en cualquier persona.

 

Hipótesis

Si logramos diseñar una pulsera microcontroladora de pulso cardiaco podemos alertar al usuario sobre el desequilibrio en el ritmo cardiaco.

Método (materiales y procedimiento)

Material:

  • Microcontrolador Arduino NANO.
  • Pantalla OLED.
  • Sensor de Temperatura LM35dz
  • Sensor de pulso cardíaco.
  • BUZZER.
  • Cables para protoboard.
  • Batería Lipo recargable de 100 mAh.
  • Tira de pines.
  • Software programación de la tarjeta arduino.

Procedimiento:

  1. Conectar el sensor con el microcontrolador cable rojo a 5v, cable negro A2y cable gris a GND.
  2. Conectar la pantalla OLED, GND se conecta a GND del arduino o mirocontrolador VDD, se conecta 5v del microcontrolador SDA se conceta a A4.
  3. Se conecta el sensor de temperatura LM35dz, la pata 1 se conceta 5v, la pata 2 a AO y la pata 3 a GND.
  4. Cargar el código al mcrocontrolador arduino. Usando el cable USB tipo A al tipo mini B.
  5. Conectar el BUZZER a GND cable negro y A4 al cable rojo.
  6. Una vez que ya funcione se monta todo a la pulsera colocando la batería.

Galería Método

Resultados

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones

Bibliografía

N.D. (19 de enero de 2014). Signos vitales (temperatura corporal, pulso, frecuencia respiratoria y presión arterial). 29 de enero de 2018, de Care First Sitio web: http://carefirst.staywellsolutionsonline.com/RelatedItems/85,p03963

N.D. (8 de marzo de 2014). Como tomar el pulso cardíaco. . 29 de enero de 2018, de Instituto Cardiovascular de Buenos Aires Sitio web: http://www.icba.com.ar/pacientes/prevencion/pulso.html

Carlos Hernandez . (16 de agosto de 2016). Presion arterial alta (Hipertención arterial). 29 de enero de 2018, de Texas Heart Institute Sitio web: http://www.texasheart.org/HIC/Topics_Esp/Cond/hbp_span.cfm.

John Fernandez. (21 de octubre de 2014). La presión sanguínea y el ritmo cardíaco: Aprenda la diferencia. 29 de enero de 2018, de baptist health south florida Sitio web: https://baptisthealth.net/baptist-health-news/es/la-presion-sanguinea-y-el-ritmo-cardiaco-aprenda-la-diferencia/



Pulsera microcontroladora de pulso cardíaco.

Summary

Research Question

How to design a heart rate microcontroller bracelet?

Problem approach

Background

¿Qué son los signos vitales?

Los signos vitales son mediciones de las funciones más básicas del cuerpo. Los cuatro signos vitales principales que monitorizan de forma rutinaria los profesionales médicos y proveedores de atención médica son los siguientes:

  • la temperatura corporal;
  • el pulso;
  • la frecuencia respiratoria (ritmo respiratorio);
  • la presión arterial (si bien no se considera a la presión arterial como un signo vital, por lo general se la controla junto con los signos vitales).

Los signos vitales son útiles para detectar o monitorizar problemas de salud. Los signos vitales se pueden medir en un instituto médico, en casa, durante una emergencia médica o en cualquier otro lugar.

¿Qué es la temperatura corporal?

La temperatura normal del cuerpo varía según el sexo, la actividad reciente, el consumo de alimentos y líquidos, la hora del día y, en las mujeres, la etapa del ciclo menstrual. La temperatura corporal normal puede variar entre 97.8 °F (Fahrenheit) equivalentes a 36.5 °C (Celsius) y 99 °F equivalentes a 37.2 °C en un adulto sano. La temperatura corporal de una persona puede medirse de cualquiera de las siguientes maneras:

  • En la boca. La temperatura se puede tomar en la boca con un termómetro clásico o con un termómetro digital que utiliza una sonda electrónica para medir la temperatura corporal.
  • En el recto. La temperatura que se toma por vía rectal (con un termómetro de vidrio o digital) tiende a ser entre 0,5 y 0,7 °F más alta que cuando se toma por vía oral.
  • En la axila. Se puede tomar la temperatura debajo del brazo con un termómetro de vidrio o digital. La temperatura que se toma en esta zona suele ser entre 0,3 y 0.4 °F más baja que la que se toma por vía oral.
  • En la oreja. Un termómetro especial puede medir rápidamente la temperatura del tímpano para reflejar la temperatura central del cuerpo (la temperatura de los órganos internos).
  • En la piel. Un termómetro especial puede medir rápidamente la temperatura de la piel de la frente.

Cuando la temperatura es anormal puede producirse por la fiebre (temperatura alta) o por la hipotermia (baja temperatura). Se entiende como fiebre cuando la temperatura corporal se eleva por sobre un grado de la temperatura normal de 98,6 °F, según la Academia Estadounidense de Médicos de Familia (American Academy of Family Physicians). La hipotermia se define como un descenso de la temperatura corporal por debajo de 95 °F.

Sobre los termómetros de vidrio que contienen mercurio

Según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, el mercurio es una sustancia tóxica que representa una tanto amenaza para la salud de los seres humanos como para el medio ambiente. Dado que pueden romperse, los termómetros de vidrio que contienen mercurio deben dejar de usarse y desecharse apropiadamente siguiendo las leyes locales, estatales y federales. Contáctese con el departamento de salud, la autoridad de desecho de residuos o el departamento de bomberos de su localidad para obtener información sobre cómo desechar debidamente su termómetro de mercurio.

¿Qué es el pulso?

El pulso es una medición de la frecuencia cardíaca, es decir, la cantidad de veces que el corazón late por minuto. A medida que el corazón impulsa la sangre a través de las arterias, las arterias se expanden y se contraen con el flujo sanguíneo. Al tomar el pulso no solo se mide la frecuencia cardíaca, sino que también puede indicar:

  • El ritmo cardíaco
  • La fuerza del pulso

El pulso normal de los adultos sanos oscila entre los 60 y 100 latidos por minuto. El pulso puede fluctuar y aumentar con el ejercicio, las enfermedades, las lesiones y las emociones. Las mujeres mayores de 12 años, en general, tienden a tener el pulso más rápido que los hombres. Los deportistas, como los corredores, que practican mucho ejercicio cardiovascular, pueden tener frecuencias cardíacas de hasta 40 latidos por minuto sin presentar problemas de ningún tipo.

Cómo tomarse el pulso

Cuando el corazón impulsa la sangre a través de las arterias, notará sus latidos presionando con firmeza en las arterias, que se encuentran cerca de la superficie de la piel en ciertos lugares del cuerpo. El pulso se puede sentir en la parte lateral del cuello, en la parte interior del codo o en la muñeca. Para la mayoría de las personas lo más sencillo es tomarse el pulso en la muñeca. Si utiliza la parte inferior del cuello, asegúrese de no presionar demasiado y nunca presione sobre ambos lados del cuello al mismo tiempo para no bloquear el flujo de sangre al cerebro. Cuando se tome el pulso:

  • con las yemas de los dedos índice y medio, presione suavemente pero con firmeza sobre las arterias hasta que sienta el pulso;
  • comience a contar las pulsaciones cuando el segundero del reloj marque las 12;
  • cuente el pulso durante 60 segundos (o durante 15 segundos y después multiplíquelo por cuatro para calcular los latidos por minuto);
  • al contar, no mire el reloj continuamente, más bien concéntrese en las pulsaciones;
  • si no está seguro de los resultados, pídale a otra persona que cuente por usted.

Si su médico le indicó que se controle el pulso y tiene dificultades para hallarlo, consulte a su médico o enfermera para obtener indicaciones adicionales.

¿Qué es la frecuencia respiratoria?

La frecuencia respiratoria es la cantidad de respiraciones que una persona hace por minuto. La frecuencia se mide por lo general cuando una persona está en reposo y consiste simplemente en contar la cantidad de respiraciones durante un minuto cada vez que se eleva el pecho. La frecuencia respiratoria puede aumentar con la fiebre, las enfermedades y otras afecciones médicas. Cuando se miden las respiraciones, es importante tener en cuenta también si la persona tiene dificultades para respirar.

La frecuencia respiratoria normal de un adulto que esté en reposo oscila entre 12 y 16 respiraciones por minuto.

¿Qué es la presión arterial?

La presión arterial, medida con un tensiómetro y un estetoscopio por una enfermera u otro proveedor de atención médica, es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Cada vez que el corazón late, bombea sangre hacia las arterias, lo que produce una presión sanguínea más alta cuando el corazón se contrae. No puede tomarse su propia presión arterial a menos que utilice un tensiómetro electrónico. Los tensiómetros electrónicos también pueden medir el ritmo cardíaco o el pulso.

Cuando se mide la presión arterial se registran dos números. El número más elevado, la presión sistólica, es la presión dentro de la arteria cuando el corazón se contrae y bombea sangre a través del cuerpo; mientras que el número más bajo, la presión diastólica, es la presión dentro de la arteria cuando el corazón está en reposo y llenándose con sangre. Tanto la presión sistólica como la diastólica se registran en “mm de Hg” (milímetros de mercurio). Este registro representa cuán alto la presión sanguínea eleva la columna de mercurio en un tensiómetro antiguo (como el manómetro o el esfigmomanómetro de mercurio). Hoy en día, es más probable que el consultorio de su médico esté equipado con un simple tensiómetro para esta medición.

La presión arterial elevada, o hipertensión, aumenta directamente el riesgo de enfermedades coronarias (ataques cardíacos) y derrames cerebrales (ataques cerebrovasculares). Con la presión arterial elevada, las arterias pueden tener una mayor resistencia contra el flujo sanguíneo, lo que obliga al corazón a bombear con mayor fuerza.

De acuerdo con el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (“NHLBI”, por sus siglas en inglés) de los Institutos Nacionales de la Salud, la hipertensión en adultos se define de la siguiente manera:

  • Presión sistólica de 140 mm Hg o más.
  • Presión diastólica de 90 mm Hg o más.

Una actualización del 2003 de las pautas del NHLBI en cuanto a hipertensión, añadió una nueva categoría de presión sanguínea denominada prehipertensión.

  • Presión sistólica de 120 mm Hg a 139 mm Hg.
  • Presión diastólica de 80 mm Hg a 89 mm Hg.

Las pautas del NHLBI ahora definen a la presión sanguínea normal de la siguiente manera:

  • Presión sistólica de menos de 120 mm Hg.
  • Presión diastólica de menos de 80 mm Hg.

Estos números deben usarse únicamente como guía. Una única medición elevada de presión sanguínea no necesariamente indica un problema. Su médico deseará ver varias mediciones de presión sanguínea durante varios días o semanas para poder llegar a un diagnóstico de hipertensión (presión sanguínea alta) e iniciar un tratamiento. Una persona que habitualmente presenta una presión sanguínea inferior a la normal puede considerarse hipertensa con mediciones de presión de menos de 140/190.

¿Por qué debería controlar mi presión sanguínea en casa?

En el caso de las personas con hipertensión, el control en casa permite al médico supervisar la cantidad de cambios en la presión arterial durante el día y con el paso de los días. Esto también puede ayudar al médico a determinar el grado de eficacia de su medicamento para la presión arterial.

¿Qué equipo especial necesito para medirme la presión arterial?

Puede utilizar tanto un tensiómetro aneroide, que tiene un medidor con una aguja que indica la presión, como un tensiómetro digital, en la lectura de la presión se muestra en una pantalla pequeña.

Sobre el tensiómetro aneroide

Un tensiómetro aneroide es más económico que uno digital. El brazalete se infla a mano apretando una pera de goma. Algunas unidades incluso tienen una característica especial para que facilita la colocación del brazalete con una mano. Sin embargo, la unidad puede dañarse fácilmente y volverse menos exacta. Dado que la persona que lo utiliza debe escuchar los latidos del corazón con el estetoscopio, puede no ser apropiado para personas con impedimentos auditivos.

Sobre el tensiómetro digital

El tensiómetro digital es automático, con mediciones que aparecen en una pantalla pequeña. Dado que es fácil de leer, este es el dispositivo de medición de la presión arterial más utilizado. También es más fácil de usar que el aneroide y, puesto que no hay necesidad de escuchar los latidos del corazón a través del estetoscopio, es una buena opción para los pacientes con problemas de audición. Una desventaja es que los movimientos del cuerpo o los latidos irregulares pueden variar la exactitud. Estas unidades también son más caras que los tensiómetros aneroides.

Sobre los tensiómetros para dedos y para muñeca

Las pruebas han demostrado que los dispositivos de presión arterial para los dedos o muñecas no son tan precisos como otros tipos de dispositivos. Además, son más caros.

Antes de medirse la presión arterial:

  • descanse durante tres a cinco minutos sin hablar antes de tomarse la presión;
  • siéntese en una silla cómoda, con la espalda apoyada y sin cruzar las piernas ni los tobillos;
  • sin moverse, apoye su brazo sobre una mesa o superficie dura que se encuentre a la altura de su corazón;
  • envuelva el brazalete suave y cómodamente alrededor de la parte superior de su brazo. El brazalete debe tener el tamaño necesario para ajustarse suavemente pero dejando suficiente espacio para que un dedo se deslice debajo de este;
  • asegúrese de que el borde inferior del brazalete se encuentre al menos una pulgada por encima del pliegue del codo.

También es importante, cuando se toma la presión arterial, que anote la fecha y la hora a la que se está tomando la presión, la presión sistólica y la presión diastólica. Esta información es importante para su médico. Pídale a su médico u otro proveedor de atención médica que le enseñe cómo usar el tensiómetro en forma correcta. Realice un control rutinario de la exactitud del tensiómetro llevándolo al consultorio de su médico. También es importante asegurarse de que los tubos no estén torcidos cuando lo guarde y aléjelo del calor para evitar grietas y fugas.

La utilización correcta tensiómetro le ayudará a usted y a su médico a controlar su presión arterial.

¿Qué es lo que debemos identificar?
Existen dos elementos claves que tenemos que identificar: la regularidad y la frecuencia
El pulso normal es regular es decir, los latidos son ordenados a una frecuencia estable. La frecuencia normal en reposo es de aproximadamente70 latidos por minuto.

¿Qué es el pulso?
Es el “golpe”, pulsación y expansión de las arterias, que se produce por el paso de la sangre cada vez que es bombeada por el corazón en cada latido.

¿Dónde tomarse las pulsaciones?
Tenemos básicamente dos sitios, uno en el cuello “pulso carotideo” y otro en la muñeca “pulso radial”. Realmente se puede tomar en cualquier sitio donde una arteria pueda ser presionada sobre un hueso o un músculo. En el deporte se usan estas dos formas por su sencillez y su facilidad de palpación. Las pulsaciones en el cuello son mucho más fáciles de notar ya que la arteria es más grande, normalmente es la mejor zona para que los deportistas controlen su frecuencia cardíaca.

Tomarse el pulso en el cuello (pulso carotideo)
Las carótidas son arterias que van por los dos lados del cuello, por lo que con dos dedos, el índice y el medio, presionas ligeramente en uno de los lados del cuello. Es decir que, desde la “nuez de Adán” deslizamos lateralmente los dedos índice y medio hacia fuera, hasta el surco limitado por la tráquea y los músculos laterales del cuello hasta notar las pulsaciones. Lo normal para un diestro es usar los dedos de la mano derecha y, tomarse las pulsaciones en el lado izquierdo del cuello.

Tomarse el pulso en la muñeca (pulso radial)
Con los dedos índices y medio o también anular y presionas ligeramente en la muñeca casi en el inicio de la mano cerca del dedo pulgar hasta notar las pulsaciones. La zona es inmediatamente arriba de la base del pulgar. Al ser la arteria más pequeña que la que pasa por el cuello es más difícil contar las pulsaciones.

Cuánto tiempo tengo que contar las pulsaciones
El tiempo exacto es un minuto, ya que las pulsaciones se miden en minutos. Cuando no tenemos prisa lo normal es un minuto o tomarte las pulsaciones en treinta (30) segundos y luego multiplicar por dos para conocer las que tenés en un minuto. Lo ideal es usar un reloj con segundero o un reloj digital con cronómetro para conocer a tiempo real nuestras pulsaciones.
Conocer tu pulso y aprender a tomarlo es ser un corazón responsable. Puede proporcionar información importante acerca  de tu salud. Frente a cualquier anomalía debes consultar al médico en forma oportuna.
El pulso normal de un adulto es REGULAR y su frecuencia es de aproximadamente 70 latidos por minuto en reposo. Existen razones que hacen que este valor se vea normalmente alterado, como ser las emociones y estado físico.
Consulta al médico si tenéis un pulso IRREGULAR o si tu frecuencia es menor a 40 o mayor a 120  latidos por minuto  en forma persistente.

Un ritmo cardiaco en aumento no necesariamente causa que su presión sanguínea aumente al mismo paso.

Hay mucha confusión acerca de las lecturas de la presión sanguínea y del ritmo cardiaco, principalmente porque las dos se toman simultáneamente por la mayoría de los médicos y por los aparatos de auto-monitoreo que la gente usa en su casa.

Cualquier confusión entre las dos lecturas generalmente se aclara entre los pacientes que tienen que monitorearse la presión con regularidad, dice Curtis Hamburg, M.D., FACC, cardiólogo del Miami Cardiac & Vascular Institute y miembro de Baptist Health Quality Network. Estos pacientes usualmente toman medicamentos para controlar la presión o tienen otros factores de riesgo para las enfermedades cardiacas.

“La mayoría de las personas que comienzan a medirse la presión entienden que la presión sanguínea y el ritmo cardiaco no se correlacionan”, dijo el Dr. Hamburg. “Los medicamentos para la hipertensión (la presión alta) pueden disminuir o aumentar el ritmo cardiaco. Es por eso que le pedimos a algunos pacientes que le den seguimiento a las dos lecturas a través del día”.

¿Qué exactamente es la presión sanguínea?
La presión sanguínea, generalmente dos números, mide la fuerza que ejerce el corazón contra las paredes de las arterias cuando bombea la sangre a través del cuerpo. La presión sistólica (el número más alto) mide la presión a medida que late el corazón y fuerza la sangre dentro de las arterias. La presión diastólica (el número más bajo) mide la presión a medida que el corazón se relaja entre latidos. La elasticidad de los vasos sanguíneos ayuda a determinar este número. Una lectura de 120/80 mm Hg (milímetros de mercurio) es considerada normal.

El ritmo cardiaco, un solo número, indica el número de latidos del corazón por minuto. Las frecuencias cardiacas de los adultos en reposo pueden variar entre 60 y 100 latidos por minuto. Los individuos saludables que hacen ejercicios con regularidad generalmente tienen el ritmo cardiaco más bajo en reposo.

El cuerpo tiende a controlarse la presión sanguínea
Cuando usted está nervioso o fatigado – por ejemplo después de hacer ejercicios o de subir escaleras – es probable que su ritmo cardiaco aumente rápidamente. Pero su cuerpo tiende a compensar, evitando que la presión aumente al mismo paso – a menos que usted necesite un medicamento para bajarle la presión.

Los vasos sanguíneos saludables se agrandan (se dilatan) para mantener la presión sanguínea bajo control. Este es el caso en las personas relativamente saludables, dijo el Dr. Hamburg, quien es Director Médico del Laboratorio de Ecografía del Miami Cardiac & Vascular Institute at Baptist Hospital Miami.

Pero la respuesta del cuerpo al esfuerzo excesivo varía en todas las personas, dependiendo de la edad y de la salud del corazón.

“Es una respuesta tan individual”, dijo el Dr. Hamburg. “No podemos mirar el ritmo cardiaco y poder saber lo que está sucediendo con la presión sanguínea en la mayoría de las personas”.

Las pruebas de esfuerzo
Los cardiólogos ordenan “pruebas de esfuerzo” para determinar la cantidad de esfuerzo y la demanda de oxígeno que su corazón puede manejar antes de desarrollar un ritmo anormal o la evidencia de isquemia (flujo de sangre insuficiente al músculo del corazón). La prueba más común es en una estera o cinta para caminar.

Las pruebas ayudan a determinar la efectividad de los tratamientos para mejorar el flujo de sangre dentro de los vasos sanguíneos en personas con enfermedades de las arterias coronarias. Tanto la presión sanguínea como el ritmo cardiaco son monitoreados muy de cerca.

“Medimos la cantidad de oxígeno que exige el cuerpo y que afecta tanto el ritmo cardiaco como la presión sanguínea, pero no de la misma manera”, dijo el Dr. Hamburg.

Factores Vitales
Estos son los factores importantes que debe saber acerca de la presión sanguínea y el ritmo del corazón según la Asociación Americana del Corazón:

  • La frecuencia del pulso no indica una presión sanguínea alta o baja. Para personas con hipertensión, no hay sustituto para medirse la presión sanguínea.
  • Aunque su corazón late más veces por minuto después de hacer ejercicios o de fatigarse, los vasos sanguíneos saludables se dilatan para permitir que más sangre fluya con más facilidad.
  • Tomarse el pulso puede medir su actividad cardiovascular y su consumo de oxígeno pero no es un sustituto para medirse la presión.

La hipertensión arterial, el término médico para la presión arterial alta, es conocida como «la muerte silenciosa». Casi 80 millones de estadounidenses (un 33% de la población) sufre presión arterial alta; unos 16 millones de personas ni siquiera saben que tienen esta enfermedad. Sin tratamiento, la presión arterial alta aumenta apreciablemente el riesgo de un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular (o ataque cerebral).

El corazón bombea sangre a través de una red de arterias, venas y capilares. La sangre en movimiento empuja contra las paredes de las arterias y esta fuerza se mide como presión arterial.

La presión arterial alta es ocasionada por un estrechamiento de unas arterias muy pequeñas denominadas «arteriolas» que regulan el flujo sanguíneo en el organismo. A medida que estas arteriolas se estrechan (o contraen), el corazón tiene que esforzarse más por bombear la sangre a través de un espacio más reducido, y la presión dentro de los vasos sanguíneos aumenta.

La hipertensión puede afectar a la salud de cuatro maneras principales:

  • Endurecimiento de las arterias. La presión en el interior de las arterias puede causar engrosamiento de los músculos que recubren la pared arterial y estrechamiento de las arterias. Si un coágulo de sangre obstruye el flujo sanguíneo al corazón o al cerebro, puede producir un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular.
  • Agrandamiento del corazón. La presión arterial alta hace trabajar más al corazón. Al igual que cualquier otro músculo del cuerpo que se someta a exceso de ejercicio, el corazón aumenta de tamaño para poder realizar el trabajo adicional. Cuanto más grande sea el corazón, más sangre rica en oxígeno necesitará, pero menos podrá mantener una circulación adecuada. A consecuencia de esta situación, la persona afectada se sentirá débil y cansada, y no podrá hacer ejercicio ni realizar actividades físicas. Sin tratamiento, la insuficiencia cardíaca seguirá empeorando.
  • Daño renal. La presión arterial alta prolongada puede lesionar los riñones si el riego sanguíneo de estos órganos se ve afectado.
  • Daño ocular. En los diabéticos, la hipertensión puede generar rupturas en los pequeños capilares de la retina del ojo, ocasionando derrames. Este problema se denomina «retinopatía» y puede causar ceguera.

¿Qué factores causan hipertensión?

Alrededor del 90 al 95 por ciento de todos los casos de presión arterial alta constituyen lo que se denomina hipertensión primaria o esencial. Esto significa que se desconoce la verdadera causa de la presión arterial alta, pero existen diversos factores relacionados con la enfermedad. El riesgo de sufrir de hipertensión es mayor si la persona:

  • Tiene antecedentes familiares de hipertensión.
  • Es afroamericana. Los afroamericanos tienen una mayor incidencia de hipertensión arterial que los blancos, y la enfermedad suele aparecer a menor edad y ser más grave.
  • Es hombre. En las mujeres el riesgo es mayor después de los 55 años.
  • Tiene más de 60 años. Los vasos sanguíneos se debilitan con los años y pierden su elasticidad.
  • Se enfrenta a niveles altos de estrés. Según algunos estudios, el estrés, la ira, la hostilidad y otras características de la personalidad contribuyen a la hipertensión, pero los resultados no han sido siempre uniformes.
  • Sufre de sobrepeso u obesidad.
  • Usa productos de tabaco. El cigarrillo daña los vasos sanguíneos.
  • Usa anticonceptivos orales. Las mujeres que fuman y usan anticonceptivos orales aumentan considerablemente su riesgo.
  • Lleva una alimentación alta en grasas saturadas.
  • Lleva una alimentación alta en sodio (sal).
  • Bebe más de una cantidad moderada de alcohol. Según los expertos, el consumo moderado es un promedio de una o dos bebidas por día para los hombres y de una bebida por día para las mujeres. Una bebida se define como 1,5 onzas líquidas (44 ml) de bebidas espirituosas de una graduación alcohólica de 40° (80 proof), 1 onza líquida (30 ml) de bebidas espirituosas de una graduación alcohólica de 50° (100 proof), 4 onzas líquidas (118 ml) de vino o 12 onzas líquidas (355 ml) de cerveza.
  • Es físicamente inactiva.
  • Es diabética.

Los investigadores han descubierto además un gen que parece asociarse con la presión arterial alta. Si usted porta este gen, tiene más probabilidades de sufrir presión arterial alta, de modo que le conviene tomarse la presión con frecuencia y eliminar la mayor cantidad posible de los demás factores de riesgo que tenga.

El 5 a 10 por ciento restante de los pacientes con presión arterial alta sufren de lo que se denomina hipertensión secundaria. Esto significa que la presión arterial alta es causada por otra enfermedad o afección. Muchos casos de hipertensión secundaria son ocasionados por trastornos renales. Los siguientes son otros factores que pueden causar hipertensión secundaria:

  • Alteraciones de las glándulas paratiroides.
  • Acromegalia, que es cuando la glándula pituitaria produce un exceso de hormona del crecimiento.
  • Tumores en las glándulas suprarrenales o pituitarias.
  • Reacciones a medicamentos recetados para otros problemas médicos.
  • Embarazo.

¿Cuáles son los síntomas de hipertensión?

La mayoría de las personas que sufren de hipertensión no presentan síntomas. En algunos casos, pueden sentirse palpitaciones en la cabeza o el pecho, mareos y otros síntomas físicos. Cuando no hay síntomas de advertencia, la enfermedad puede pasar desapercibida durante muchos años.

¿Cómo se diagnostica la hipertensión?

Para saber si se sufre de hipertensión es necesario consultar al médico. Debe realizarse un examen médico general que incluya una evaluación de los antecedentes familiares. El médico tomará varias lecturas de presión arterial por medio de un instrumento denominado «esfigmomanómetro» y realizará algunos estudios de rutina.

El médico también puede utilizar un aparato denominado «oftalmoscopio» para examinar los vasos sanguíneos de los ojos y determinar si ha habido algún engrosamiento, estrechamiento o ruptura, lo cual puede ser un indicio de presión arterial alta. Empleará además un estetoscopio para escuchar el sonido del corazón y del flujo sanguíneo por las arterias. En algunos casos puede ser necesario realizar una radiografía de tórax y un electrocardiograma.

Lecturas de presión arterial

Las lecturas de presión arterial miden las dos partes de la presión: la presión sistólica y la presión diastólica. La presión sistólica es la fuerza del flujo sanguíneo por una arteria al latir el corazón. La presión diastólica es la fuerza del flujo sanguíneo dentro de los vasos sanguíneos cuando el corazón descansa entre un latido y otro.

Una lectura de presión arterial mide tanto la fuerza sistólica como la diastólica, anotándose la sistólica en primer lugar. Las cifras indican la presión en unidades de milímetros de mercurio (mm Hg), es decir, la altura a la cual la presión dentro de las arterias podría elevar una columna de mercurio. Por ejemplo, una lectura de 120/80 mm Hg significa que la presión sistólica es de 120 mm Hg y la diastólica es de 80 mm Hg.

La mayoría de los médicos no hacen un diagnóstico definitivo de hipertensión hasta no haber medido la presión arterial varias veces (un mínimo de 2 lecturas en 3 días diferentes). Algunos médicos les piden a sus pacientes que utilicen un aparato portátil que mide la presión arterial durante varios días seguidos. Este aparato puede ayudar al médico a determinar si un paciente sufre verdaderamente de hipertensión o solo de lo que se denomina «hipertensión de consultorio». La hipertensión de consultorio es aquella en la que la presión arterial del paciente se eleva durante la consulta médica, probablemente a causa de ansiedad y estrés.

¿Con qué frecuencia debe controlarse la presión arterial?

Los adultos deben controlarse la presión arterial por lo menos una vez por año. Muchos supermercados y farmacias ofrecen dispositivos automáticos que los clientes pueden utilizar gratuitamente cuando quieran. Sin embargo, debe tenerse presente que estos dispositivos pueden no brindar una lectura precisa.

Las farmacias, tiendas y otros locales venden monitores para medirse la presión arterial en el hogar. Sin embargo, estos dispositivos tampoco miden siempre con precisión. La lectura obtenida con el monitor personal debe compararse siempre con aquella obtenida con el aparato del médico, para asegurar que sean iguales. Recuerde que toda cifra superior a la normal es motivo de consultar al médico, quien podrá hablar con usted sobre el mejor plan de acción.

¿Qué cifra es demasiado elevada?

Según las nuevas pautas publicadas por el Instituto Nacional de los Pulmones, el Corazón y la Sangre de los Estados Unidos (NHLBI) en el año 2003, una lectura inferior a 120/80 mm Hg ahora se considera presión arterial normal. Una presión arterial de entre 120/80 y 139/89 (que antes se consideraba normal) ahora se clasifica dentro de una categoría denominada “prehipertensión”. Según el NHLBI, aproximadamente 45 millones de estadounidenses estarían comprendidos en esta categoría, lo cual significa que tienen el doble de riesgo de sufrir presión arterial alta en el futuro.

Objective

To design a microcontroller bracelet that alert high levels of the heart rate.

Justification

Hypothesis

If we can design a heart rate microcontroller bracelet  we can alert the user about the imbalance in the heart rate.

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography

N.D. (19 de enero de 2014). Signos vitales (temperatura corporal, pulso, frecuencia respiratoria y presión arterial). 29 de enero de 2018, de Care First Sitio web: http://carefirst.staywellsolutionsonline.com/RelatedItems/85,p03963

N.D. (8 de marzo de 2014). Como tomar el pulso cardíaco. . 29 de enero de 2018, de Instituto Cardiovascular de Buenos Aires Sitio web: http://www.icba.com.ar/pacientes/prevencion/pulso.html

Carlos Hernandez . (16 de agosto de 2016). Presion arterial alta (Hipertención arterial). 29 de enero de 2018, de Texas Heart Institute Sitio web: http://www.texasheart.org/HIC/Topics_Esp/Cond/hbp_span.cfm

John Fernandez. (21 de octubre de 2014). La presión sanguínea y el ritmo cardíaco: Aprenda la diferencia. 29 de enero de 2018, de baptist health south florida Sitio web: https://baptisthealth.net/baptist-health-news/es/la-presion-sanguinea-y-el-ritmo-cardiaco-aprenda-la-diferencia/